Joven de 24 años graduada se alegra por el trabajo permanente como recolectora de basura: "Ahora podré comprarme un auto"

Patricia Zorzenon

09 Diciembre 2022

Joven de 24 años graduada se alegra por el trabajo permanente como recolectora de basura:
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Todo ciudadano debería ser libre de elegir la actividad laboral a realizar, según sus aptitudes y preferencias, pero la realidad a menudo es bien diferente a esta sacrosanta visión. Todos los trabajos son dignos, no hay dudas de eso, pero quien elige afrontar un largo camino de estudios imagina, como mínimo, poder trabajar un día en la misma área. Lamentablemente, este deseo muchas veces es traicionado por la dura realidad: pocas posibilidades de emerger, competencia desleal y salarios pésimos. En definitiva, no hay que luego sorprenderse si las nuevas generaciones aspiran al tan codiciado "puesto permanente". La protagonista de esta historia, si bien se graduó hace tiempo, es una de las tantas jóvenes que ha tenido que renunciar a ese sueño.

via Open

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Facebook / Federica Castiglia

Federica Castiglia tiene 24 años y es licenciada en óptica y optometría, pero lamentablemente el mercado del trabajo no le ha devuelto su sacrificio en el estudio: "Estaba muy indecisa sobre mi camino de estudio" contó la joven, "Elegí la óptica después de haber presenciado una clase que quedé impresionada, me inscribí y me gradué a tiempo. Créanme: me he esforzado mucho, pero luego encontrar un trabajo ha sido difícil. Solo contratos de aprendizaje, sin ninguna garantía ni perspectivas". Las cosas cambiaron después de que Federica, junto a otros jóvenes, ganó un concurso para ser contratada como recolectora de basura por Asía, la empresa que recoge los residuos urbanos de Nápoles, su ciudad: "Sin embargo, ahora tengo un puesto asegurado, donde los derechos se respetan y el pago es coherente con el horario de trabajo realizado. Asía representa una certeza para mi futuro".

Algunos no estarán de acuerdo: después de tantos años de estudio, ahora, ¿esta chica eligió ser recolectora de basura? La respuesta para Federica es muy sencilla: "Es un auténtico trabajo y estable y además, seamos realistas: es un puesto de trabajo permanente que da amplias garantias. Y no encuentro nada en particular en una graduada que, como trabajo, elige libremente ser barrendera".

Wikimedia / Not the actual photo

Para Federica, ser operadora ecológica es un gran trabajo digno y señala que la sensación más hermosa es ya no tener que depender más económicamente de sus padres, un policía jubilado y una ama de casa y haberse asentado para poder planificar su futuro. Un trabajo estable permite realizar esos pequeños sueños que antes parecían imposibles, como por ejemplo comprarse un auto: Federica no se arrepiente absolutamente en haber estudiado, pero reconoce que no fue recompensada en este sentido. A ella, al final, afortunadamente le fue bien de todas maneras.

"Comenzamos con un contrato de aprendizaje por 1.100 euros brutos que en neto no sé cuánto será" contó Federica, que de todas maneras está muy contenta: "Pero el punto de inflexión está en el hecho que ahora tendré una base para planificar el futuro. Para realizar muchos proyectos. Y aseguro que pasaré mi vida en esta empresa. Porque a un trabajo fijo no se renuncia sobre todo donde es difícil encontrar otro".

¡Sólo podemos desearle a Federica y a todos los nuevos contratados, buena suerte!

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