Se niega a asistir a las fiestas organizadas por la empresa en la que trabaja: es despedido

Patricia Zorzenon

16 Diciembre 2022

Se niega a asistir a las fiestas organizadas por la empresa en la que trabaja: es despedido
Advertisement

No es poco común que se organicen fiestas navideñas, cenas de fin de año, momentos goliardescos entre compañeros de trabajo y no es extraño que sea precisamente la empresa quien se haga cargo de la planificación de eventos similares. Pero sabemos bien que llevarse bien con todos en el lugar de trabajo nunca es fácil y en consecuencia, podría haber alguien a quien no le guste "la fiesta" junto a compañeros y jefes.

Exactamente lo que pensaba el protagonista de esta historia, lástima solo que sus jefes no pensaban de igual manera y no se tomaron bien el rechazo a su invitación. Les contamos mejor.

via New York Post

Advertisement

Split the Kipper/Flickr - Not the actual photo

El señor T, así se hace llamar el trabajador en el centro de la historia, contó  como la negativa de compartir el espíritu estudiantil con sus jefes, le costó caro. El hombre era empleado en una empresa desde el 2011 y su carrera crecía de forma muy positiva. Era atento, preciso, capaz, cualidades que, después de 3 años, lo llevaron a un ascenso. Lástima que al año siguiente lo despidieron.

¿El motivo? No le gustaba formar parte de las fiestas organizadas por sus jefes y estos últimos no se lo tomaban bien. Por eso, entonces, decidieron prescindir de uno de sus más valiosos colaboradores y lo dejaron en su casa. Por su parte, el empleado no aceptó lo que consideraba un verdadero abuso y decidió emprender acciones legales.

wp paarz/Flickr - Not the actual photo

Ante un tribunal, el ex empleado dijo que no comparte de ninguna manera las costumbres de la empresa en cuanto a fiestas y veladas y que no quiere formar parte, pero esto habría molestado a sus superiores. Estos últimos, de hecho, lo habrían despedido argumentando que era inadecuado para el trabajo, aburrido y que no lograba entrar en sintonía con el ambiente festivo que a menudo intentaban crear para fortalecer el grupo de trabajo.

La disputa entre empleado y empleador duró varios años, pero al final el tribunal le dio la razón al trabajador, diciendo que nadie debe ser obligado a "divertirse" y que cada uno es libre de elegir si quiere asistir a eventos extra del trabajo y cómo comportarse. La historia, además, se cerró con una solicitud de compensación de 3.000 dólares, que podría llegar a cifras más altas.

¿Alguna vez se han encontrado en una situación así y qué hubieran hecho en su lugar?

Advertisement