Mujer de 54 años finalmente logra convertirse en madre por primera vez: "Le tomó 25 años"

por Patricia Zorzenon

08 Junio 2023

Mujer de 54 años finalmente logra convertirse en madre por primera vez: "Le tomó 25 años"
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Desear tener un hijo, pero no poder hacerlo es una de las experiencias más negativas en la vida de una persona. Hoy en día hay muchas formas de remediar este problema, pero no está dicho que salgan bien y que los directos interesados puedan lograrlo. Es por eso que, cuando se logra hacerlo, la alegría es indescriptible y no importa cuántos sacrificios se hayan hecho, lo único que importa es poder tener entre tus brazos a tu hijo.

La historia de esta mujer es una prueba de lo que acabamos de decir y fue casi un milagro.

via Daily Record

Pxfuel - Not the actual photo

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Ella es Helen Dalglish, 54 años, de Glasgow, una mujer que ha compartido toda su felicidad por un hito muy importante en su vida. Siempre con el deseo de convertirse en madre, comenzó un camino que nunca se esperó que podía durar 25 años. Así es.

Desde su ciudad natal, la mujer se mudó a Chipre cuando era muy joven y es aquí que comenzó a intentar quedar embarazada. Después de comprobar que no había problemas estructurales, comenzó su camino primero con inseminación intrauterina y luego con la in vitro.

Hubo 21 intentos de concebir y aparte del primero que obtuvo a través de atención médica, le costaron casi 100.000 libras esterlinas. "Fue económicamente, emocionalmente y físicamente devastador -contó- Cada vez que la fecundación no terminaba bien me sentía mal, pero luego, después de algunos días, me decía a mi misma que no debía rendirme y que si quería un hijo debía seguir adelante con la frente en alto".

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Helen Dalglish endured a staggering 21 attempts to get pregnant - costing almost £100,000.

Pubblicato da Daily Record su Giovedì 1 giugno 2023

Así pasaron muchos años, hasta cuando llegó la hermosa noticia: sería madre. Para la mujer poder abrazar por primera vez a su pequeña Daisy Grace fue una emoción única, que estamos seguros de que no olvidará jamás.

Los hijos, después de todo, tienen este efecto y le regalan a sus mamás y papás momentos inolvidables. Sobre todo cuando hay que esperar durante mucho tiempo, hacer sacrificios y enfrentarse con obstáculos que parecen insuperables, no hay palabras para describir lo que se siente cuando finalmente se escucha a un bebé llorar y vivir.

"Cuando volvimos a casa después de su nacimiento me eché a llorar -confesó la mujer- Fueron 25 años muy duros y ya no me esperaba que llegara esta felicidad, pero aquí esta. Es la bebé más plácida, relajada y feliz que existe -continuó- Es casi un milagro".

Sólo nos queda desearle a esta maravillosa familia toda la suerte del mundo. ¡Buena vida!

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