Trabaja por primera vez a los 95 años: "Nunca había experimentado esta sensación"

por Patricia Zorzenon

16 Marzo 2023

Trabaja por primera vez a los 95 años: "Nunca había experimentado esta sensación"
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Muchas veces tendemos a pensar que una vez que llegamos a la tercera edad ya no es posible proyectar algo o cumplir un sueño guardado en el cajón, pero no hay nada más equivocado que esto: solo hay que tener fuerza de voluntad y espíritu de iniciativa.

Lo sabe muy bien la señora Aspasia D'Avila, una mujer residente en Brasil que -a la venerable edad de más de 90 años- entró por primera vez en el mundo del trabajo. Para ser más precisos, Aspasia decidió cambiar de vida en el 2019, a los 92 años, porque -después de criar a sus hijos y nietos- su día a día se volvió un poco demasiado monótona.

via Estadao

Un día, su nieta Fabiana le mostró una figura religiosa realizada con un tipo particular de tejido llamado amigurumi: fascinada por esta técnica japonesa, decidió aprender a realizar ella misma este tipo de muñecas para la primera comunión de su bisnieta. Junto a su hija, realizó algunos angelitos y su resultado entusiasmó a todos los invitadeos que le pidieron que haga este tipo de trabajos incluso pagándole. La mujer decidió entonces "redondear" pidiendo una pequeña compensación, pero pronto se convirtió en una verdadera fuente de ingresos. "¡No me esperaba ciertamente un éxito similar! Soy viuda y vivo de mi pensión, por lo que siempre tuve la ayuda económica de un hjo, pero ahora ya no lo necesito. La sensación de tener mi dinero ha sido de gran libertad", comentó la anciana.

"Durante toda mi vida me hice cargo de mi casa y cuidé a mi esposo y a mis hijos. Hice trabajos porque necesitaba llenar mi tiempo, además de leer y hacer aquagym. Nunca pensé en trabajar, mi esposo no hubiera estado de acuerdo. Hoy veo otro tipo de vida para las mujeres: pienso que la independencia de mi nieta Fabiana es maravillosa", contó Aspasia.

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Divertida por el éxito de su abuela, Fabiana abrió una cuenta en las redes sociales propia para promocionar sus muñecas y también aquí Aspasia obtuvo un éxito rotundo: "La demanda se está disparando. No puedo con todo. Ya tuve que llamar a tres ayudantes", dijo. La mujer recibió pedidos también del exterior de Brasil: dice que ya ha vendido más de 700 muñecas también en Canadá y Portugal.

"Estoy muy orgullosa de mi trabajo. Veo que las personas me agradecen, me envían mensajes y esto me hace muy feliz", dijo Aspasia. Una mujer como ella es la prueba viviente de que nunca es demasiado tarde para cumplir tus sueños.

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