Los maridos deberían siempre ayudar a las mujeres, no solo cuando les viene pedido de hacerlo

por Patricia Zorzenon

17 Abril 2019

Los maridos deberían siempre ayudar a las mujeres, no solo cuando les viene pedido de hacerlo
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El argumento de hoy es viejo como el mundo, vale decir la clásica batalla de los sexos y de los roles. También después de años del comienzo del tercer milenio las discusiones sobre quién debe hacer que cosa dentro y fuera de la casa continúan como si la historia no lograra jamás a enseñar nada a ninguno. Puntualmente se repite el mismo escenario del marido que después de cenar se pone a mirar la tv mientras a la mujer le toca continuar a ordenar la cocina como si su día recién hubiera comenzado.

via Constance Hall / facebook.com

pixabay

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La excusa habitual acampada por tantos hombres es el cansancio después de un largo maratón de trabajo muy largo, como para insinuar que las esposas en el hogar disfruten cuidando de la casa, a sus hijos y cumpliendo con tantos compromisos.

Alimentando las llamas con bencina fue la bloguera australiana Constance Hall, que tiene en las redes sociales más de un millón de seguidores. Para aquellos que han comentado acidamente, argumentando que los hombres no tienen el don de la telepatía y que cuando se necesita ayuda, solo basta pedirlo, Constance respondió con la habitual ironía. Lo que hizo fue escribir una serie de "listas" precisas y detalladas como si estuvieran dirigidas a autómatas, instrucciones fáciles de digerir para todos.

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Constance Hall/Facebook

Constance Hall/Facebook

El objetivo era agitar el debate y subrayar cómo esa respuesta estaba al borde del absurdo. Incluso el esposo más comprometido vive en el mismo hábitat doméstico que su compañera, por lo que sabe qué hacer y cuándo hacerlo. Usar la coartada de "solo pedirlo" es demasiado cómodo y está al borde de las burlas.

Una pareja presente y reflexivo no necesita tarjetitas o listas para atender lo que es necesario, y mucho menos esperar a que lo consulten antes de moverse por su cuenta.

Mysid/Wikimedia

Mysid/Wikimedia

Constance habla un poco de todas las esposas y amas de casa cuando dice que una mujer no está hecha para ser una sirvienta, y en la pareja se debe trabajar en todo juntos. La carga de las tareas domésticas se debe llevar en dos, se necesita trabajo en equipo, de lo contrario no irá a ningún lado. Puede haber días en que haya alguien más cansado que el otro entre la esposa y el esposo, y es precisamente en estas circunstancias que necesitamos colaboración y entendimiento mutuo. El mundo no termina si de vez en cuando "él" se levanta y comienza a lavar los platos sin que nadie le diga nada.
 

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