Si me ignoras, me enseñas solo a hacerlo sin ti

por Patricia Zorzenon

17 Abril 2019

Si me ignoras, me enseñas solo a hacerlo sin ti
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En las cuestiones sentimentales circulan una infinidad de mitos, reglas inventadas de quizás quien, manuales de seducciones, leyendas y creencias sobre como comportarse para tener mayor suceso con el gentil sexo. En la mayor parte de los casos estos preceptos siguen el principio que "en amor vence quien huye", o sea que hacerse desear, hacerse negar o de hecho descuidar la propia pareja es la clave para tenerla en el puño. En realidad con la "psicología mezquina" se va de verdad poco lejos.

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Uno de los "mandamientos" seguidos de no pocos hombres frente a sus "conquistas" es que hacerse perseguir y coportarse como sin no importara sea un estímulo para encender la curiosidad. Alguno llega incluso a tratar mal a la mujer o novia con la loca convicción que aquello lo haga todavía más apasionante. 

La verdad es bien diferente, porque estos "truquitos de cuatro centavos" pueden tener algún efecto solo con las mujeres ingenuas o particularmente ingenuas. En la manifestación de tal actitud, una mujer real tiende a alejarse porque sabe lo que quiere y ciertamente no es un espécimen inmaduro al que le encanta jugar.

Una mujer adulta busca una relación concreta, mira calidad real, quiere ser amada y poder intercambiar con la misma intensidad. Una relación madura está hecha de atenciones, de individuos que se dedican uno al otro tiempo y espacio sin ahorrarse y sin pensar que haciendose "los bonitos" en algún modo se saldrá victorioso de la partida.

Otro error es aquel de creer que no se deba jamás abrirse del todo y dejar una zona de misterio para tener encuadernado a la propia pareja. Las mujeres adoran la totalidad de compartir, deciden de quedarse con quien logra mostrarse por aquello que se es, sin engaños, máscaras o subterfugios.

 

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Quien persevera siguiendo los locos consejos de algún amigo "latin lover" arriesga de calcar sus huellas y de replicar el mismo destino, o sea, quedar solo.

Una relación seria y duradera tiene necesidad de sólidos fundamentos y de ser nutrido cada día con la sinceridad. Sembrar estrategias y fábulas sirve solo a encantar las personalidades débiles, o quizás mujeres que aceptan de estar en el juego solo porque a su vez no tienen el mínimo interés a profundizar el conocimiento.

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