Un empleado de McDonald's con síndrome de Down se jubila luego de haber servido sonrisas por mas de 30 años

por Patricia Zorzenon

07 Febrero 2019

Un empleado de McDonald's con síndrome de Down se jubila luego de haber servido sonrisas por mas de 30 años
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Encontrar un trabajo en estos tiempos no es fácil; lograr luego a tener éxito en permanecer allí durante años, es cada vez más difícil. ¿Qué decir entonces con aquellos que llegan a la jubilación después de haber pasado toda su vida laboral en la misma empresa? Definitivamente definiríamos a esta persona muy afortunada.

Y, sin lugar a dudas, Russell O'Grady lo ha sido: nació con el síndrome de Down y logró jubilarse a la edad de cincuenta años después de haber pasado más de treinta trabajando para McDonald's. Pero quizás, quien más ha ganado con esta colaboración fue la propia compañía, que podría tener un empleado leal a su deber, pero siempre con una sonrisa para todos.

Russell O'Grady es parte de aquellos 6.000 niños que cada año nacen con el sindrome de Down en los Estados Unidos; una condicion genetica que ha determinado algunas características físicas inconfundibles, pero ciertamente no es su buena fortuna, una historia que Russell seha construido con sudor y determinación, alcanzando una meta feliz.

Es en 1984 cuando un Russell de dieciocho años entra por primera vez en un restaurant McDonald's en Northmead, en la zona oeste de Sydney, para comenzar una colocación laboral organizada por Jobsupport: se trataba de una iniciativa del gobierno australiano para ayudar a las personas con discapacidades intelectuales a encontrar un trabajo remunerado. De hecho, en ese momento era particularmente difícil para las personas con discapacidades tener oportunidades similares.
 

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Una experiencia que Russell ha vivido dando el maximo de sí, en terminos de empeño, pero tambien de espiritu: es asi que al final de la colocacion laboral, la empresa decide de contratarlo a tiempo pleno. En este modo ha tenido comienzo esta experiencia de trabajo que ha durado unos largos 32 años, en el curso de los cuales Russell se ha ocupado de todo: de la limpieza al servicio del cliente, de la confeccion de las cajas para las fiestas en la cocina, convirtiendose en un empleado modelo - no solo.

Su supervisor, Courtney Purcell, ha confirmado que Russell se había convertido en una especie de ícono para los clientes, que también venían de lejos para conocerlo y se apegaban. "Tenemos clientes regulares que vienen a ver a Russell los jueves y viernes, y el personal lo cuida, por lo que lo extrañaremos", agregó Purcell. De hecho, Russell siempre ha demostrado ser un empleado responsable, precioso y muy amable con todos.

Una estimación - aquella expresada por los clientes y por todos sus colegas - que enorgullecieron a la familia Russell, como ha señalado tambien el padre Geoff "Russell es muy afectuoso, amado y apreciado a tal punto que no se puede creer." Incluso el hermano Lindsey ha declarado que Russell "ama mucho su trabajo, a veces es descarado, es mi hermano mayor, y me mantiene en línea ".

El hecho de tener una profesion estable y de sentirse apreciado por su trabajo, ha tenido un impacto muy fuerte y positivo sobre la vida de Russell, induciendolo a asumir una perspectiva diferente, mejor, como cuenta el padre: "Cuando les ha preguntado si era discapacitado, èl ha respondido: Lo era cuando estaba en la escuela, pero ahora trabajo en McDonald's.

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No obstante las apreciasiones y las satisfacciones laborales, luego de 32 años Russell ha considerado que quizas fuese el momento de retirarse y jubilarse; a lo que ha declarado, es un apasionado jugador de bowling y probablemente pasara gran parte de su tiempo de jubilado en Northmead Bowling Club -donde estamos seguros que pronto se ganará la estima de nuevos admiradores :)

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