Padre con demencia nunca reconoce a su hija, pero durante la boda sucede un pequeño milagro (+VIDEO)

por Patricia Zorzenon

08 Julio 2023

Padre con demencia nunca reconoce a su hija, pero durante la boda sucede un pequeño milagro (+VIDEO)
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Se sabe cuanto es único e importante el día de la boda: un evento especial que corona un gran amor y lo transforma en algo aún más particular, un vínculo para toda la vida, un amor mutuo a costa de todo. Para un día tan importante se quiere solo lo mejor, que toda la ceremonia sea perfecta y que lo sean, en un cierto sentido, también los invitados.

La protagonista de esta historia tiene a su padre con una condición de demencia senil que no le permite recordar o reconocer bien a las personas...por lo que ideó un tierno subterfugio con la intención de "despertar" a su amado padre y poder disfrutar entonces de su boda junto a él. Veamos juntos qué fue lo que ha planeado.

via Newsbreak

Wonder and Raw/Facebook

Wonder and Raw/Facebook

Julia estaba a punto de casarse y tenía como único gran deseo el de poder hacer la tan famosa caminata hacia el altar de la iglesia acompañada de su padre. Lamentablemente él, con demencia, ni siquiera la había reconocido y no parecía entender en lo más mínimo dónde se encontraba.

Pero la joven hija, podemos ver en el video, tiernamente habló con el hombre y lo guió hasta una mesa en el balcón. Al hacerlo, lo invitó a sentarse, para estar a gusto y a relajarse.

El individuo, aunque desorientado, estaba complacido por las atenciones que estaba recibiendo y sus ojos mostraban gratitud detrás de un velo de leve confusión. Luego Julia hace algo inesperado e increíble.

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Dad with dementia has a heartwarming realization

Dad with dementia has a heartwarming realization It's her wedding day and her dad has dementia. She prepares a surprise so that her dad remembers. This original video was produced by Network Media LLC and Olivia

Pubblicato da Wonder and Raw su Venerdì 11 novembre 2022

Le muestra al anciano una mesa para pintar, con colores y témperas y un pinccel. El hombre parece sorprendido como interesado por esos objetos y los observa murmurando algo. Entonces la hija toma el pincel y hace que el hombre lo sostenga, guiando su mano de un lado a otro como si estuviera pintando...

Las cerdas se movían hacia arriba y hacia abajo, ni siquiera sumergidas en un color: el hombre solamente está simulando el movimiento de la pintura sin dibujar nada. Sin embargo, ese ruido particular, ese suave roce sobre la mesa parece tener sobre él un efecto mágico.

En un instante ese padre ¡se vuelve completamente lúcido! Se da vuelta hacia su hija, la reconoce y la abraza fuerte, la llama cariño y le dice que es hermosa. Ambos no pueden contener sus lágrimas y se emocionan felices por ese pequeño milagro: ahora es realmente todo perfecto y el día especial de Julia no podría serlo aún más.

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