Mujer de 24 años se niega a dividir la cuenta en cada cita: "sé lo que valgo"

por Patricia Zorzenon

13 Mayo 2023

Mujer de 24 años se niega a dividir la cuenta en cada cita: "sé lo que valgo"
Advertisement

Los tiempos cambian, pero algunas "tradiciones" permanecen inalterables, por ejemplo: ¿desde hace cuántos siglos el hombre se arrodilla frente a su prometida para hacerle la propuesta de matrimonio? No hay que pensarlo demasiado, es así y lo es desde tiempos inmemoriales. El gesto de por sí no tiene nada de malo obviamente: es una declaración de amor "teatral" con la cual se pide pasar toda la vida juntos y por lo tanto la acción digamos que "justifica" la magnitud del acontecimiento. Sin embargo, hay otras costumbres, cristalizadas en el tiempo y en la mente de mucha gente, que comienzan a "chocar" con una sociedad cada vez más moderna que está en la búsqueda de la igualdad de género en todos los frentes.

La mujer protagonista de esta historia es de la "vieja escuela": el hombre paga la cuenta en las citas. Los motivos de su decisión hicieron que la gente de la web se rebelara.

via Mirror

Ella Freimann/Instagram

Ella Freimann/Instagram

Ella Freimann, de 24 años, de Nueva York, es una chica con una fuerte personalidad que tiene bien en claro sus ideas: "yo invierto en mí misma, mucho antes de cualquier cita, por lo tanto el tiempo y el dinero que he gastado para lucir tan bella y elegante se me debe 'recompensar' por parte de la persona con la cual acepto salir". De hecho, la mujer dice que jamás dividió la cuenta en una cita, ni de una sola cena, un almuerzo o de un aperitivo. Si salió con un hombre siempre pretendió que él pagara.

"Es una cuestión de respeto hacia mi persona: yo tengo estándares muy altos y simplemente sé lo que valgo", reveló la joven de 24 años.

Jura que el punto no es el dinero y que ella no es para nada una aprovechadora como muchos la han definido: para la mujer el punto es otro.

Advertisement

"No se trata del dinero que se gasta, es más una cuestión de cuantificar el esfuerzo que un hombre está dispuesto a hacer: un acto de demostración para ver lo realmente interesado que está en mí. Aprendí que los hombres que dividen la cuenta en partes iguales no me aprecian realmente: es una cuestión de dignidad y haciéndome pagar cualquier cosa me aseguro de encontrar gente seria evitando 'malas experiencias'. Confesó Ella.

La mujer tiene una cantidad de seguidores considerable donde anima a su público femenino a no "devaluarse": "una mujer de alto valor sabe lo que lleva a la mesa y espera lo mismo a cambio", este es su mantra.

Su filosofía de vida ha desencadenado varias polémicas, particularmente su pensamiento según el cual una mujer es indispensable para un hombre y lleva muchas mejoras en la vida de este último, por lo tanto debe pretender solamente lo mejor, visto el "favor" que hace en estar con él. "Una persona le respondió "de la misma manera": "nunca me llamaron cazafortunas o egoísta a diferencia de usted: siempre he ganado mi dinero y jamás vi a un hombre como un cajero automático. Tengo ambiciones más altas en la vida".

Sin embargo, hubo quienes apoyaron fuertemente a Ella: "cuando soy señalada como cazafortunas u oporunista se trataba siempre de hombres 'quebrados'"; "para mí tienes razón, es una insignia de honor, debes estar orgullosa de tu 'selección'", escribieron algunos de sus seguidores. ¿Y ustedes de qué lado están?

Advertisement