Una joven enfermera necesita urgente un auto pero no puede permitírselo: un desconocido le regala su auto

por Patricia Zorzenon

18 Marzo 2021

Una joven enfermera necesita urgente un auto pero no puede permitírselo: un desconocido le regala su auto
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Actos de amabilidad desinteresados, hacia desconocidos tal vez, no son tan frecuentes hoy en día y es quizás por esto que historias como la que estamos por contarles asumen tanto valor. ¿Quién es el que, sintiendo las dificultades de una joven estudiante trabajadora, estaría dispuesto a regalar su auto? Que lo crean o no, es exactamente lo que ha fato Dan Laguardia cuando, en el proceso de cambiar su auto en la concesionaria para comprar una BMW, escuchó casualmente la conversación entre Kayla Cooper y el vendedor que la estaba atendiendo. La joven, evidentemente, no tenía dinero suficiente para dejar el depósito y estaba corriendo el riesgo de dejar la concesionaria con las manos vacías.

via Facebook / Seoul Fields

Facebook / 10News – ABC San Diego KGTV

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Kayla Cooper es una joven enfermera que, para mantenerse los estudios, tiene dos trabajos part-time. Estando muy ocupada entre el estudio y el trabajo, se dio cuenta que necesitaba absolutamente un auto para acelerar sus viajes. Su vida frenética no es fácil, pero, como todos los estudiantes universitarios, Kayla busca hacer lo mejor que puede. Sin embargo, ciertamente, no se esperaba un acto similar de amabilidad para con ella por parte de ¡un desconocido!

Kayla había ido a echar un vistazo a una concesionaria, para averiguar que auto se ajustaba a su presupuesto y estaba mentalmente preparada para comprarlo. Además, necesitaba un auto cuanto antes. La desilusión al descubrir que, prácticamente, ninguno de los autos entraban en sus posibilidades rápidamente la desestabilizó: no tendría ningún auto. Además, no podía permitirse dejar el pago inicial requerido en ese momento.

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Facebook / Seoul Fields

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Dan Laguardia estaba justamente allí en aquel momento: estaba permutando su vieja Toyota, para poder comprarse una BMW. Afectado por las palabras de Kayla, Dan pensó que no necesitaría más la Toyota, ni siquiera por el cambio de la concesionaria, entonces decidió rápidamente regalársela a la joven estudiante. Kayla no podía literalmente creer lo que oía: "Me temblaban las manos, porque ha sido algo verdaderamente irreal. Me estaba ofreciendo un auto: ¿Cómo puede alguien ser tan generoso como para regalar su propio auto?".

Kayla nunca terminará de agradecerle a ese desconocido tan amable. Un gesto de amabilidad gratuito que le ha cambiado el día (y no solamente) a otra persona: ¡una bondad que siempre tiene recompensa!

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