3 hermanos se enferman del mismo cáncer a los ojos: luchan juntos dándose fuerzas entre sí

por Patricia Zorzenon

15 Septiembre 2020

3 hermanos se enferman del mismo cáncer a los ojos: luchan juntos dándose fuerzas entre sí
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No es fácil para nadie afrontar una enfermedad grave. A veces la vida nos pone frente a desafíos que no habríamos jamás imaginado tener que enfrentar, problemas que quizás nos parecen particularmente injustos por las formas y a las personas que las afectan.

Piensen en el cáncerpor ejemplo: enfermarse de algún tumor es lamentablemente muy frecuente y una batalla de este tipo no es ciertamente un paseo fácil de afrontar. Cuando además a ser afectados son niños, que en vez de pensar en curarse deberían disfrutar de su infancia, no hace falta decir que la situación se vuelve aún más triste. Son precisamente los pequeños humanos, sin embargo, los que a menudo logran darnos maravillosas lecciones de coraje y fuerza de voluntad, precisamente como los tres hermanos de los que estamos por hablarles.

via KCBD 11

Carter Strong/Facebook

Carter Strong/Facebook

Estamos en Atlanta, en Georgia. Aquí, la familia Rush ha sido afectada por eventos que nunca deberían pertubar la paz de ningún núcleo familiar, especialmente porque afectan a niños pequeños e inocentes. Los tres hijos de Angie y Aaron, Tristen, Caison y Carter de 5 años, 3 años y seis meses de edad respectivamente, han sido víctimas de la misma terrible patología: el retinoblastoma.

Se trata de un tumor del ojo, que afecta casi siempre a los niños debajo de los 5 años de edad y conlleva, como lo sugiere el nombre, notables problemas en la retina, que juega obviamente un rol fundamental en la vista. El primero al que se le ha diagnosticado el problema ha sido Tristen, el mayor, dos años después le ha tocado a Caison, seguido luego también del último en llegar, Carter.

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Carter Strong/Facebook

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Los tratamientos, para ellos, no han sido de hecho simples, dado que los niños debieron someterse a la quimioterapia desde cuando tenían pocas semanas de edad, especialmente en el caso de Caison y Carter. No es difícil entender que una situación similar llevaría a cualquier padre a la desesperación, especialmente porque Angie, la mamá, de pequeña perdió un ojo cuando tenía solamente 6 semanas de vida, precisamente por un retinoblastoma.

Las probabilidades de transmitirlo a sus hijos eran del 50% y lamentablemente resultaron ser ciertas. "Me siento muy culpable" ha dicho la mujer "aunque se que he sido bendecida con ellos". De hecho, no es para todos, a esa edad, lograr afrontar desafíos similares sin afligirse y dejarse llevar. Es más, los tres niños, con un enorme amor por la vida, logran, a pesar de todo, sonreír felices.

Carter Strong/Facebook

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Estos niños, sin embargo, son verdaderos guerreros y su caso ha dado mucho de que hablar, convirtiéndose en un espléndido ejemplo de coraje y determinación para muchos niños y tantas familias que se encuentran luchando contra patologías tan graves. Solo debemos desearles a ellos una larga vida llena de fuerza y serenidad.

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