Un maestro le secuestra un videojuego a un estudiante durante la clase y se lo devuelve 21 años después

por Patricia Zorzenon

09 Diciembre 2020

Un maestro le secuestra un videojuego a un estudiante durante la clase y se lo devuelve 21 años después
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Al menos una vez en la vida, imaginamos que les habrá sucedido que el profesor o la profesora de turno les confiscó algo durante unas de sus preciosas, hasta aburridas, clases, ¿verdad? Quizás una revista, el celular, o las hojas en donde jugaban a la batalla naval con su compañero de banco...en fin, ¡lo que te distraía de sus palabras terminaba inexorablemente en el cajón de los "objetos confiscados"! Objetos que, al final de la clase o del día, eran generalmente restituidos al legítimo dueño. No ha sido así para un estudiante chino, Lai Wai Kit, el cual tuvo de nuevo su tamagotchi, un juego digital de moda en los años '90, ¡luego de 21 años!

via Ladbible

Wikimedia

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Pasó mucho tiempo desde cuando el señor Lim le confiscó el tamagotchi a su estudiante Lai Wai Kit, durante una de sus numerosas clases. Era el año 1999 y Wai insistió mucho para que se lo devuelvan, sin obtener ningún resultado. Sus protestas y súplicas no conquistaron el corazón del señor Lim, que conservó el dispositivo por más de 20 años. Seguramente, en el transcurso de los años, el profesor también se olvidó de aquel juego que había desviado la atención de uno de sus alumnos en el lejano año '99.

Por Facebook, el señor Lim le comunicó a sus contactos que se jubilaría. Luego de esta noticia, su ex estudiante Lai Wai Kit bromeando respondió: "Mr.Lim, ¡mi tamagotchi todavía está en su cajón de objetos confiscados!".

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Twitter / Керим

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El joven quería solamente divertirse un poco con ese comentario y, al mismo tiempo, agradecer a su viejo profesor por haberle dado una buena lección en esa época. El joven no imaginó jamás que el señor Lim le escribiría un mensaje privado diciéndole que no sabía bien como era su "tamagotchi", pero que si lo encontraba se lo devolvería con gusto. Y, de hecho, el tamagotchi estuvo siempre allí, en ese cajón. El ex estudiante y el profesor se encontraron en su vieja escuela para que el joven pudiera recuperar su objeto confiscado y, naturalmente, para saludarse y desearse buena suerte entre ambos.

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