"Ofrécele mi dosis a ella": con 91 años cede su vacuna anti-Covid a la mamá desesperada de un discapacitado

por Patricia Zorzenon

06 Marzo 2021

"Ofrécele mi dosis a ella": con 91 años cede su vacuna anti-Covid a la mamá desesperada de un discapacitado
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Con la llegada de la vacunación masiva en todo el mundo para contrarrestar el contagio del Covid-19 y para asegurarse de volver a la vida normal de todos los días lo antes posible, son millones las solicitudes de madres desesperadas que quisieran pedirle a los gobiernos de sus respectivas naciones someterse a la vacuna para no incurrir en contagios caseros. Muchas de estas madres son asistentes diarias de hijos o de familiares directos con patologías muy importantes: si entra el virus en sus casas, podrían haber consecuencias catastróficas.

via Il Corriere della Sera

Il Corriere della Sera

Il Corriere della Sera

El protagonista de esta extraordinaria historia se llama Juan Carlos Dell'Amico, tiene 91 años y vive en la ciudad de Carrara, en Italia. La edad de Juan Carlos lo hacía automáticamente entrar en el primer grupo de ciudadanos italianos que se beneficiarían con la primera dosis de la vacuna anti-Covid, sin embargo, luego de haber leído en el periódico el grito desesperado de la mamá de un joven discapacitado que le pedía a las autoridades poder someterse a una dosis de la vacuna para salvarle la vida a su hijo, el hombre se conmovió:

"Sucedió que el otro día que leí en el periódico La Nación el pedido desesperado de esta madre que tiene un hijo discapacitado. Él no puede vacunarse por motivos médicos y ella le suplicaba poder hacerlo para evitar el riesgo de contraer el virus y contagiar al hijo que podía morirse. Entonces llamé al periódico y me ofrecí: tengo la cita previa para el 4 de marzo, díganle que puede venir conmigo, nos quedaremos últimos y cuando llegue mi turno le explico al médico que se la de a ella en lugar mío. Me parecia una solución simple y factible, pero en cambio no, dicen que el protocolo lo prohibe."

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US Secretary of Defense/Wikimedia

US Secretary of Defense/Wikimedia

Obviamente, la burocracia no podía permitir que "saltara" la fila y que una dosis de la vacuna asignada a un ciudadano específico fuera inoculada a otras personas fuera del rango elegido por el Gobierno, sin embargo la gran generosidad y empatía de Juan Carlos hicieron de manera que la política local, así como el Ministerio de Discapacidad, se movieran en dirección a una apertura hacia estos padres preocupados y desesperados: a partir del 4 de marzo en Italia, también las personas extremadamente vulnerables y sus cuidadores, podrán correctamente anotarse para someterse a la vacuna anti-Covid.

Mérito también del gesto simbólico de Juan Carlos, que con 91 años ahora es considerado un héroe: "Si algo así de pequeño hizo tanto alboroto entonces pobre mundo. Se los digo con un ejemplo: si usted está lleno, esta comiendo un sándwich y tiene delante a un niño hambriento, ¿Qué hace? ¿No se lo da? Yo hice algo más o menos así. En mayo cumplo 91 años, estoy bien, estoy lleno de vida, no tengo miedo y esperar un poco más no me cuesta nada. ¿Entonces porqué no ofrecerle mi vacuna a una mamá desesperada que lo necesita más que yo? Todo aquí, no hice nada de especial y por favor, no me conviertas en un héroe. Quedémonos tranquilos."

El mundo necesita desesperadamente seres humanos amables y modestos como Giancarlo, ¡hoy más que nunca!

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